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TIPS CLAVES

Aprovechá mejor tu aire acondicionado

Pequeños cambios que hacen la diferencia en confort, consumo y eficiencia.


Configurar la temperatura​ adecuada

Ajustar el termostato a 24 °C (75,2 ℉) en modo refrigeración y 22 °C (71,6 ℉) en modo calefacción favorece un consumo equilibrado. Modificar la temperatura en solo un grado puede reducir el consumo hasta en un 8 %. 


Mantener el equipo y filtros limpios

Ajustar el termostato a 24 °C (75,2 ℉) en modo refrigeración y 22 °C (71,6 ℉) en modo calefacción favorece un consumo equilibrado. Modificar la temperatura en solo un grado puede reducir el consumo hasta en un 8 %. 


Aislar puertas y ventanas

Instalar burletes en puertas y ventanas evita la entrada de aire caliente o frío desde el exterior. Esta medida impide que el aire acondicionado trabaje de más para mantener la temperatura deseada.


Proteger el hogar del sol y mejorar el aislamiento

Incorporar aislamiento térmico en techos y paredes puede generar un ahorro de entre el 15% y el 20% en climatización. Utilizar cortinas, toldos, aleros o celosías en las ventanas y optar por colores claros en techos y paredes exteriores ayuda a reflejar la radiación solar y a limitar el aumento de la temperatura interna.


Ventilar de forma controlada

La acumulación de dióxido de carbono y la falta de oxigenación pueden afectar la salud en ambientes cerrados. Mantener una ventana levemente abierta mientras el equipo está encendido o, en su defecto, apagar el aire acondicionado y ventilar por cinco minutos cada cierto tiempo. Esta práctica permite renovar el aire sin perder toda la climatización lograda.


Utilizar funciones de ahorro y alternar con ventiladores

Activar la función “sleep” o “modo sueño” durante la noche permite que el aire acondicionado ajuste la temperatura y se apague automáticamente, lo que facilita el descanso y reduce el gasto energético. Además, en los días menos calurosos, un ventilador puede cumplir la función de refrescar el ambiente con un consumo mucho menor.